
Un rectángulo amarillo pálido flota en el centro, rodeado por marcos azul verdoso y marrón tierra, como si guardara dentro algo que se niega a contar. Una marca negra en la esquina superior y un destello rojo abajo rompen la simetría como pistas dejadas a pesar de uno mismo. La obra medita sobre lo que se esconde detrás de lo que se muestra: todo secreto tiene su marco, y todo marco tiene su secreto.